La realidad del déficit de equipamiento diagnóstico en el IMSS
Según reportes recientes de El Financiero, el Instituto Mexicano del Seguro Social contaba en 2024 con apenas 149 tomógrafos para atender a su población derechohabiente, lo que se traduce en 2.38 equipos por cada millón de personas. Esta cifra pone de manifiesto una brecha significativa en la infraestructura médica disponible, especialmente considerando que millones de trabajadores y sus familias dependen de estos servicios para diagnósticos oportunos y precisos.
Aunque esta información tiene un carácter estadístico e informativo, su relevancia para el sector laboral no debe subestimarse. La disponibilidad insuficiente de recursos diagnósticos genera cuellos de botella que pueden impactar directamente en la calidad y oportunidad de la atención médica que el IMSS está obligado a proporcionar conforme a la ley.
Obligaciones legales del IMSS: marco normativo
La Ley del Seguro Social, en sus artículos 2 y 89, establece de manera clara que el IMSS tiene la obligación de prestar servicios médicos suficientes y oportunos a sus derechohabientes. Esta disposición no es meramente enunciativa; representa un compromiso legal concreto con millones de trabajadores que cotizan al instituto.
Cuando la capacidad operativa se ve limitada por insuficiencia de equipamiento, como ocurre con los tomógrafos, la institución enfrenta un reto importante para cumplir con estas obligaciones. La oportunidad en la atención médica es componente esencial del derecho a la salud reconocido constitucionalmente, y cualquier factor que la comprometa genera implicaciones jurídicas y prácticas significativas.
Impacto en incapacidades y dictámenes de riesgos de trabajo
Para los trabajadores, el déficit de tomógrafos puede traducirse en retrasos importantes en diagnósticos que, a su vez, afectan la emisión de documentos cruciales como:
- Dictámenes de incapacidad temporal
- Dictámenes de incapacidad permanente
- Resoluciones sobre riesgos de trabajo
- Certificados médicos necesarios para acceder a subsidios
Un trabajador que sufre una lesión o enfermedad relacionada con su actividad laboral necesita que estos trámites se resuelvan con rapidez. Las demoras en diagnósticos se convierten en demoras en la protección económica y legal a la que tiene derecho. Para los empleadores, estas prolongaciones se reflejan en incrementos de ausentismo y en una gestión más compleja de los subsidios correspondientes.
Recomendaciones prácticas para trabajadores y empresas
Aunque esta situación no genera nuevas obligaciones jurídicas, es prudente que tanto trabajadores como empleadores adopten medidas preventivas. Los trabajadores deben documentar meticulosamente todas sus atenciones médicas y dar seguimiento activo a sus trámites ante el IMSS. Las empresas, por su parte, pueden fortalecer sus protocolos de prevención de riesgos y mantener una comunicación fluida con el instituto para agilizar los procesos.
Es importante recordar que, aunque el déficit de infraestructura es una realidad operativa del sistema, los derechos establecidos en la Ley del Seguro Social permanecen vigentes y exigibles. Cualquier retraso injustificado en la atención puede ser objeto de reclamación ante las autoridades competentes.
Fuente
ElFinanciero, 30 de junio de 2026. Información estadística sobre infraestructura médica del IMSS.